El sector financiero afronta diariamente un mercado cada vez más competitivo y exigente. A su vez, las normativas que deben cumplir las entidades financieras se han intensificado y el tiempo de reacción por parte de los expertos de negocio cada vez es menor.
En concreto, el fraude es un problema capital cuyo rápido crecimiento en su actividad y la constante variación en los métodos utilizados por los delincuentes dan testimonio de las dificultades de su detección y prevención.
![]()





